27 sep. 2010

Latinoamericana: Crítica de García Márquez

"El Poder de la Palabra"

El Patriarca, a pesar de no tener linaje llegó a ser un rey de gran poder.
La obra refleja sus ambiciones de poder y la forma de gobernar, solo por tener el mar.
Llegó a amar de verdad, mientras que en otros momentos sólo creía en los amores irreales y pasajeros. Mostró una contradictoria personalidad de como hubo un tiempo en que se emocionaba con una simple radio novela, hasta las lágrimas y ordenaba que la protagonista no muera, mientras que por otro lado había sido capaz de asesinar a más de dos mil niños que sabían el fraude secreto con que ganaba la lotería.
Se hacía tratar como un semidiós con poder incalculable, hasta cuando se ve humillado y llorando como un perro al tomar conciencia del dominio y del manejo que tienen los que lo rodean hasta que finalmente pierde el mar.
La soledad es lo único que acompaña al patriarca durante todo su reinado y está dada por varios factores, entre los cuales se encuentra principalmente su apetito desmesurado de poder aprovechar ese apetito para sus fines.
Sus ansias de poder eran tan grandes que cualquier amenaza que el sintiera que pudiera interferir con su imagen de semidiós todopoderoso debía ser eliminada inmediatamente, a tal punto que llegó a matar a un pobre hombre que tuvo la mala suerte de que su gallo derribara en un combate al gallo suyo.
No solo mató a todos los sospechosos que había a su  alrededor sino que  también  desterró a las autoridades de la iglesia ya que no quisieron canonizar a su madre. Por lo tanto rompió sus relacione con el Vaticano e hizo avergonzar a todos los funcionarios de la iglesia que estaban en su país desterrándolos en barcos a los cuales debían subir desnudos solo para mostrar al Vaticano lo que  él podía hacer, cuando no se cumplía con su pedido.
El patriarca vivió la mayor parte de su mandato engañado por la gente en la que él había depositado su confianza y que en agradecimiento le mostraban una realidad diferente del mundo que los rodeaba.
Una de las principales causas de soledad del patriarca, se debían a la negación de éste para transar con nadie bajo ninguna circunstancia tratando de preservar el poder para él solo.
Una de las personas más significativas de la vida del patriarca fue Leticia Nazareno, quien se aprovechó de ser la única mujer que el patriarca amó y fue correspondido aunque quizás sin amor. Leticia Nazareno usaba al patriarca para poder gobernar a su antojo manteniendo como todos los demás al presidente alejado de la realidad y para asegurar su porvenir hasta le engendró un hijo, lo que  los obligó a casarse, ceremonia que por supuesto se realizó en soledad, ya que casarse no era una de las intenciones del patriarca, como muchas otras cosas en la que el ciego amor lo obligó a contradecirse.
Finalmente llegó elegantemente presentado Sáenz de la Barra, quien se aprovechó de la vejez del patriarca, su ira contra los asesinos de su esposa e hijo y de su presencia dominante para establecer un régimen de asesinatos y torturas y así quedarse con dinero suficiente para abastecer su guardarropa.
Éste hizo instaurar canales cerrados de radio, televisión y hasta un diario del cual solo se imprimía un solo ejemplar para mantener al patriarca informado con las noticias o cosas que él quería oír.
Hubo momentos en que ya no se podía acordar de las cosas y prácticamente estaba sordo, en ese entonces lo único que lo mantenía con vida eran los recuerdos de las glorias pasadas. Llegó a ser tan inútil que cuando la casa estaba en refacciones los mismos obreros se olvidaban del respeto hacia el patriarca y lo hacían moverse de un lado para el otro insultándolo para que no estorbase.
Una de las pocas cosas que llenaba un poco su soledad, pero que a través de los diferentes períodos de su gobierno se fue modificando, fueron los leprosos e inválidos, las gallinas y las vacas, cuando esta gente le pedía la sal de la salud o solo lo saludaba y le preguntaba como estaba, él se sentía mejor, también le gustaba ver a las gallinas y a las vacas merodeando por la casa, pero el encontrar o no esta fauna en la casa dependía únicamente de la persona que lo controlaba en ese momento. Sus funcionarios dejaron de trabajar en las oficinas llenas de gallinas de la casa presidencial y se trasladaron a los edificios de cristal de la ciudad.
Esta novel refleja, a modo de sátira, en una sola persona todos los rasgos, cualidades, defectos, partes buenas y malas, que tienen o tuvieron todos los dictadores de Latinoamérica. Con este fin refleja todos estos aspectos en un déspota sin nombre que bien puede haber sido cualquiera de estos dictadores.

María Fernanda Carrizo

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